RESTAURACIÓN DEL MANTO BORDADO

Publicado el 3 de febrero de 2026, 18:45

Entre los meses de noviembre y los primeros días de enero se han llevado a cabo diversos trabajos de conservación en el manto bordado de María Santísima de los Dolores, una actuación realizada gracias a la dedicación y el esfuerzo de hermanas colaboradoras de la Hermandad, que han puesto sus conocimientos y su tiempo al servicio del cuidado del patrimonio común.

 

Esta intervención se ha desarrollado en varias fases. En una primera fase, los trabajos se centraron en una limpieza general destinada a eliminar la suciedad acumulada tanto en los bordados como en el terciopelo. Asimismo, se procedió a la retirada de restos de cera, especialmente visibles en las vistas del manto, así como a la eliminación de hilos sueltos. Durante esta etapa también se atendieron pequeños daños y desgarros, además de zonas del terciopelo que presentaban un notable deterioro como consecuencia del uso y del paso del tiempo.

 

Posteriormente, en una segunda fase, se acometió la sustitución del encaje de oro que recorría todo el perímetro del manto, el cual presentaba un deficiente estado de conservación. Dicho encaje ha sido reemplazado por uno nuevo, acorde a las características de la pieza. Del mismo modo, se llevó a cabo el cambio del tejido del forro, retirando el antiguo, que se encontraba deformado y afectaba negativamente a la correcta disposición de los bordados. En su lugar, se ha colocado un brocado negro de buena calidad, que permite una mejor protección del interior del manto y garantiza una adecuada conservación a largo plazo.

 

La restauración de este manto bordado supone una actuación de gran importancia para el cuidado y la preservación del patrimonio textil de la cofradía, especialmente al tratarse de una pieza de elevado valor artístico y sentimental, realizada por manos montellaneras en la década de los años cincuenta. Con esta intervención, la Hermandad reafirma su firme compromiso con la conservación de su legado histórico y devocional, más aún en el contexto de la conmemoración del 300 aniversario de la antigua Hermandad Servita de su titular, María Santísima de los Dolores.