En el día de ayer, con la procesión de gloria de Santa Ángela de la Cruz, se ponía fin al Año Jubilar celebrado por la Congregación de las Hermanas de la Cruz. Este año de gracia dio comienzo el pasado 30 de enero de 2025 con motivo de la conmemoración de los 150 años de la fundación de su Instituto, un tiempo marcado por la oración, la acción de gracias y el testimonio de entrega y servicio que caracteriza a la congregación.
El Señor ha querido que esta celebración tan significativa coincida con un año igualmente especial para nuestra corporación, en el que se conmemora el 300 aniversario de la antigua Hermandad Servita y María Santísima de los Dolores. En este contexto, la procesión extraordinaria de Santa Ángela de la Cruz adquiere un valor aún más profundo, reforzado por el estrecho vínculo existente entre Nuestra Señora de los Dolores y las Hermanas de la Cruz, quienes fueron nombradas hermanas de honor en el año 1995 y ejercieron como madrinas en la bendición de la restauración realizada en 1994.
Desde nuestra comunidad damos gracias al Señor por la presencia constante de las Hermanas de la Cruz en nuestro pueblo, ejemplo vivo de caridad y humildad. Que todos los frutos espirituales de este Año Jubilar nos llenen y nos inunden de fe, fortaleciendo nuestra vida cristiana y nuestro compromiso con los valores del Evangelio.